La Junta Bancaria (JB) amplió el plazo para la liquidación de Filanbanco. La decisión se tomó por pedido del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), único accionista del banco. El ministro de esta cartera, Ramiro Galarza, dijo que solicitó la prórroga fijando el plazo de liquidación hasta el 31 de julio.
A su vez, el presidente de la Junta Nacional de Acreedores de Filanbanco (JNAF), Óscar Ayerve, señaló que el jueves pasado lo recibió la JB para tratar la constitución de los fideicomisos que servirán como respaldo para el pago a los perjudicados.
Entre tanto, la JNAF recibió la comunicación oficial sobre el nombramiento del interventor de Previfondos, en el proceso de constitución del segundo fideicomiso que garantizará a los ex clientes de La Previsora Monserrat (Filanbanco International). Los acreedores enviaron ayer la documentación sobre este fideicomiso al nuevo interventor y esperan las observaciones hasta el lunes.
El interventor representa a los clientes de la Administradora de Fondos que invirtió recursos en el banco estatal. Ayerve espera que el lunes a las 15:00 se constituya este fideicomiso, lo que será la primera acción en favor de los clientes de Monserrat.
Sobre el tercer fideicomiso, Ayerve aseguró que se está finiquitando el documento de flujo de cartera. Se aspira que el Presidente asista a la firma de éste como máximo representante del Estado. "Coordinaremos con la Presidencia para que, de acuerdo con la agenda del Mandatario, el acto sea el jueves o viernes".
El Juez Fiscal del Guayas los llamó a juicio. Cuatro ex gerentes de Filanbanco tienen desde ayer orden de prisión: Miguel Crespo, Diógenes Villacís (actual director financiero del Grupo Noboa), Jorge Morán (actual subsecretario de Economía) y Salvador Aguirre.
Ellos ocuparon la Gerencia entre el 20 de febrero del 2001 y el 10 abril del 2002 y son acusados de no transferir a la Cuenta Única del Tesoro Nacional que esa entidad bancaria recaudó.
De acuerdo con el texto divulgado hoy por O Estado, el PT considera que el país necesita salir de la "trampa" en que se ha convertido "el ancla fiscal", en alusión a la política oficial de mantener a toda costa el superávit como eje de la política económica.
"Es necesario evitar que se consolide una nueva trampa en el país, aquella que estabiliza pero impide el crecimiento. El dilema es cómo superarla sin atentar contra la estabilidad de la economía", de acuerdo con el texto.
El alza acumulada del 20 por ciento en la cotización del dólar, la bajada histórica en la bolsa de valores de Sao Paulo y la elevación del riesgo país hasta niveles récord son atribuidas por el Gobierno y operadores a la incertidumbre electoral.
El programa se basa en tres ejes estratégicos según versiones generales difundidas recientemente. El primero es la "transformación de lo social como eje del desarrollo económico", mediante políticas de empleo, inclusión social y aumento de renta, que han sido algunas de las demandas históricas del Partido de los Trabajadores.
El segundo eje se basa en la "reducción de la vulnerabilidad externa del país", mediante un rápido aumento de las exportaciones y reducción de las importaciones.
El tercer eje del programa es la "redefinición del modelo de intervención estatal", que prevé financiar a empresas exportadoras y a pequeñas firmas generadoras de empleo.