Economía

Llegada de cruceros marcha viento en popa


Panamá es una ruta que no existía en el itinerario de los cruceros hace dos años, pero ahora la realidad es otra y ha logrado enamorar a los huéspedes de estos monumentales hoteles flotantes. Esto no es una percepción; las cifras hablan por sí solas y los empresarios no escatiman en seguir invirtiendo en un sector que marcha viento en popa.
En mayo culminará la segunda temporada de cruceros, actividad que empezó con las respectivas inauguraciones del puerto Colón 2000 y Panama Ports ubicados en la provincia de Colón y posteriormente Fuerte Amador Resort and Marina, en la ciudad de Panamá. Luego de haber pasado este período, los empresarios entregados a esta actividad, solo tienen buenas noticias.
El terminal de Panama Ports entre el período de octubre de 2001 a abril de 2002 ha recibido 41 barcos con más de 58,000 pasajeros, lo que significa un incremento de 173%, si se compara con las tímidas cifras de la temporada anterior.
En tanto, el gerente de mercadeo de Colón 2000, Augusto Terracine, aseguró que este año la industria crecerá en un 100%, no solo porque se ha duplicado el número de barcos, sino porque las naves que atracan tienen mayor capacidad. En esta temporada recibieron cerca de 60,000 pasajeros y más de 72 naves. Según las proyecciones, en el 2003 se espera nuevamente un repunte, en esta ocasión del 20% y en el 2004, la línea ascendente seguirá su curso hasta subir en un 80%.
Terracine explicó que esta tendencia estará marcada por la apertura de un nuevo puerto en Cancún, el cual permitirá que los barcos hagan itinerarios desde la ciudad mexicana hacia Panamá, en siete días. Esto actualmente es imposible porque las naves parten de Miami en un viaje que dura cerca de ocho días, que por cierto, no es muy bien vendido.
Luego de una inversión por el orden de los 35 millones de dólares, el puerto Colón 2000 sigue su plan de expansión. El gerente del terminal, Steve Tarazi mencionó que aunque están enfocados en la promoción ya se tiene programa parte de la segunda etapa. " Por ahora nos estamos concentrados con la promoción del puerto, buscando nuevos itinerarios para crear la demanda", dijo Tarazi.
Indicó que el norte es llegar a tener un millón de turistas provenientes de cruceros, como es el caso de otros puertos en el Caribe, por lo que para la próxima temporada Panamá ya empieza a aparecer en los catálogos de destinos promocionando sus giras. El trabajo que estamos haciendo ha tenido buenos resultados, expresó Tarazi, por lo que para la próxima temporada se esperan 10 barcos por semana.
Se ha iniciado la construcción del hotel Radison y aunque no se tiene una fecha concreta para los trabajos de un segundo terminal, Tarazi, manifestó que pronto se empezará en esta fase. Entre el hotel y el nuevo terminal se invertirían 15 millones de dólares, que se suman a los 35 millones que se destinaron al primer terminal y centro comercial. Los turistas de cruceros se gastan cerca de 150 dólares en los puertos que desembarcan.
Sin embargo, teniendo este promedio de gasto, obviamente el sector no podría mostrar un repunte de forma global, porque son turistas que no pernoctan en el país. La visión, entonces, sería atender bien a los turistas y deslumbrarlos con sitios interesantes, para que vuelvan por segunda vez por otros medios.
Pero el que los sacerdotes cumplan con esa renuncia al matrimonio, esa abstinencia al sexo no promueve, en ninguna medida actos insanos, ni abusos sexuales, ni prácticas homosexuales. Eso es completamente falso, señala el padre Ballesteros que ha dedicado toda su vida al sacerdocio.
El que un cristiano que es sacerdote le falle a la iglesia, a la comunidad y, sobretodo a Dios, "es triste, a veces escandaloso, pero no es manifestación de anormalidad, aunque sí de debilidad y de pecado", dijo el prelado. El sacerdote explica que no es que sea normal el fallar al ofrecimiento del celibato, "es que el hombre que falla no es anormal, ni antes ni después de fallar. Es una persona común, como el fiel o el no fiel cristiano".
"El pecador cristiano se arrepiente de su falta, la repara y hasta vive más contento que antes", afirma el presbítero y asegura que estas anomalías se dan con mucha menor frecuencia de lo que aparentan, "porque ¿cuántos son los sacerdotes que viven hoy día en Panamá?. Son muchos, pongamos que sean 500, por qué no se habla de 499 y sólo se habla de uno, porque ese uno llama mucho la atención y los 499 simplemente viven tranquilos su ofrecimiento a Dios, a la Iglesia y a los fieles".
Según el sacerdote, no son solamente los padres católicos los que renuncian a la vida matrimonial, "muchos científicos y otros profesionales, por sus obligaciones, también lo hacen y por ello ¿son un peligro para la sociedad?".
El reverendo recordó que en Panamá hay bonitos ejemplos de cristianos, que han estado casados, incluso han tenido hijos, pero de alguna manera, no felices en esa línea y libres de las obligaciones del matrimonio, han querido ser sacerdotes y lo han logrado, entregándose de lleno a Dios.
Finalmente, aunque es muy sabido aquello de que "el hábito no hace al monje", Ballesteros defendió su oficio parafraseando al mismo San Juan Bosco, "el mejor regalo que Dios da a una familia cristiana, es una vocación sacerdotal". Ahora habría que medir si realmente se trata de un "mano a mano" entre el bien y el mal y de ser así, ¿quién está conectando los mejores golpes?.


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84052
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América