Con un presupuesto que sobrepasa los 20 millones de dólares, el Instituto Panameño de Turismo, anunció que continuará con la campaña publicitaria en Latinoamérica y Europa, que a la fecha ha generado un incremento de 6.5% de visitantes a suelo panameño, en comparación con el año 2004.
Carl-Fredrik Nordström, subgerente del IPAT, explicó que la institución confecciona el pliego de cargos para las empresas que continuarán con la campaña publicitaria.
Agregó que la próxima semana realizarán la licitación del Centro de Artesanías de Panamá Viejo, ya que la actual infraestructura no cumple con los lineamientos que establece las Naciones Unidas, en cuanto a patrimonio histórico. Solo 10 empresas retiraron el pliego de cargos.
A doña Matilde también le encantan el helado y el skimopie. Sin embargo, por su edad avanzada tiene que conformarse con comer Sure con galleta, nos dijo su hija Bertilda, quien agregó que para que non se aburra "siempre ando inventándole algo. Le invento potajes".
Como no ve bien, como pasatiempo, aparte de conversar y recordar los viejos tiempos, suele escuchar música. ¿La preferida? romántica.
Su casa nos comenta, "es una biblioteca habitada, hay muchos libros. En todos los cuartos. Muchos son de Gil Blas. Era un gran lector. Yo le recortaba las crónicas y se las guardaba".
Sigue recordando: "..era un tomador de pelo y de muy buen carácter". Relató que "una vez Bertilda su hija Bertilda, que estaba en segundo grado, me preguntó: "¿Mamá, qué es una tilde". Yo le iba a contestar y él se me adelantó y le dijo que era un palito que se le pone a una vocal en la palabra cuando una pronuncia una sílaba con fuerza. Luego Bertilda dijo: "entonces mi mamá se llama Ma palito?" Todos reímos".
Ella conserva una cajeta llena de cartas de él. Sus hijas y las muchachas que la cuidan se las leen cuantas veces ella se los pida.
"Todavía tengo puestos los dos anillos. El suyo y el mío", nos dice, mientras nos muestra la mano izquierda.
Aunque han pasado treinta años de su partida, Gil Blas vive en el recuerdo de su familia, especialmente Doña Matilde suele hablar mucho de él.
"Mis amigos son mis amigos para toda la vida", solía decir él.
Y, cuando se separaban (así fuera por un par de días) él estaba pendiente de llamarla y enviarle cartas, porque eran muy unidos.
Su rostro ajado por el tiempo sonríe cuando habla de él. Lo conoció cuando tenía 15 años. Fue feliz Muy pocas veces se separaron y tuvieron tres hijas: Isis, Bertilda y Olimpia.