El inicio temprano de la temporada de lluvias en el interior del país podría afectar severamente las plantaciones de melones y sandias destinadas a la exportación, además del tomate tipo industrial.
Consultado el director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Hatuey Castro comentó que las pocas lluvias caídas no han logrado afectar gravemente la producción de estos rubros, pero la situación no deja de ser preocupante.
"Se trata de designios de Dios y nada se puede hacer frente a la naturaleza", puesto que las lluvias no se esperaban sino hasta mediados del mes de abril, dijo Castro.
De intensificarse las lluvias en las próximas semanas, los más perjudicados serían los productores de la región de Azuero e inclusive la producción salinera, advirtiendo que las perdidas económicas serían cuantiosas y a la vez desastrosas para los agricultores.