El jefe de Gobierno de Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, replicó ayer a las arremetidas lanzadas por los banqueros desde el balneario de Cancún durante su convención anual, les calificó de “zánganos” y les recordó su responsabilidad en la crisis financiera de 1995.
López Obrador respondió a las afirmaciones del nuevo presidente de la Asociación de Banqueros de México (ABM), que aseguró que las descalificaciones del alcalde hacia los banqueros tienen más que ver “con la ignorancia y la perversidad” que con la verdad.
La polémica entre los banqueros y las autoridades del Distrito Federal se remonta a julio del año pasado, cuando López Obrador decidió retirar la llamada “policía bancaria” de las sucursales, para reforzar las patrullas en las calles.
El funcionario capitalino, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), reafirmó su postura de que los bancos paguen el servicio de vigilancia de sus sucursales y demandó una auditoría a esas instituciones, porque “es un sector zángano que no le rinde cuentas a nadie y que vive del presupuesto publico”.
López Obrador consideró que los bancos deben rendir cuentas de qué están haciendo con el dinero del presupuesto, que debería dedicarse a otros sectores que lo necesitan más.