Ahorros
- La portavoz del Ministerio de Economía, Jesica Rey, no respondió un llamado telefónico y un correo electrónico en los que se le pedían comentarios. La presidenta Cristina Fernández, que en 2011 convirtió sus ahorros en dólares a pesos e instó a sus conciudadanos a hacer lo mismo, la semana pasada dijo que el dólar y el euro están perdiendo valor y no son los refugios seguros que la gente cree.
Pablo López, quien vende motos en la concesionaria Ciudad Moto de Buenos Aires, duda de que el nuevo programa de créditos baratos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner convenza a los argentinos de dejar de comprar dólares y adquirir un nuevo vehículo.
Conforme el peso cae en picada y la inflación sube vertiginosamente, “las ventas se redujeron como mínimo a la mitad de lo que eran el año pasado”, declaró en una entrevista en el salón de exposición de dos pisos, que estaba prácticamente vacío, salvo por las hileras de motos que iban desde las motonetas Motomel de producción local a las motos japonesas importadas que fabrica Yamaha Motor Co.
“Toda ayuda es bienvenida. Pero la caída es tan grande que no creo que esto la compense”.
Muchos argentinos comparten su escepticismo, en tanto el segundo impago del país en trece años hunde la economía aún más en la recesión.
Una semana después de que Fernández dijera en un discurso televisado que el país no debía “engañarse” pensando que acumular dólares resguardará sus ahorros y recomendó comprar bienes durables, la demanda de la moneda estadounidense alcanzó un máximo histórico.
Aunque decretó que las compañías de tarjetas de crédito no pueden cobrar intereses durante un año por la compra de motos, lavarropas y otros artículos de producción nacional de alto precio, la baja récord del peso muestra que las palabras de la presidenta no convencen a los argentinos.
Fernández quiere fomentar el gasto de los consumidores como modo de preservar los dólares después de que un impasse con los fondos de cobertura encabezados por Paul Singer por sus deudas impagas desde hace una década impidió que el país pagara a los bonistas actuales y tomara préstamos internacionales.
‘Dinero gratuito’
Los argentinos están comprando dólares a un ritmo récord a través de un mecanismo creado en enero para satisfacer la demanda de moneda extranjera luego de una devaluación del 19%.
Los particulares que no reciben autorización del Gobierno recurren al mercado negro, donde el peso cayó 33% en lo que va del año. La demanda de dólares está dejando a los bancos argentinos inundados de pesos, lo que empujó las tasas para depósitos al nivel más bajo en ocho meses de 20.3%, casi la mitad del índice estimado de inflación.
“La gente diría que las tasas de interés del 0% con 40% de inflación es dinero gratuito”, dijo Luis Secco, director de la organización de investigación de Perspectivas Económicas.