Cuando los celebrantes del Año Nuevo descorcharon una botella de $1.150 de una edición limitada de la champaña Krug Clos du Mesnil de 1996 para festejar el arribo de 2008, los inversores celebraron con ellos.Una escasez en ciernes del vino francés espumante, alentada por límites en la producción de uvas y la creciente demanda en Estados Unidos, Japón y el Reino Unido, hará subir las acciones de los productores de champaña. LVMH Moet Hennessy Louis Vuitton SA, el mayor fabricante mundial de champaña, avanzará 21% en los próximos meses. También es posible que suban los productores menores, como Boizel Chanoine Champagne SA, que los analistas estiman puede incrementarse 14% y Vranken Pommery-Monopole SA, que puede elevarse 15%. "Si el furor de la champaña continúa al ritmo actual, los vinicultores no podrán satisfacer la demanda y se dispararán los precios", dijo Laetitia Delaye, analistaen París, quien ha estado siguiendo compañías francesas de bebidas por tres años. "Ello solo puede ser bueno para las acciones". Bloomberg