Por ello el sector goza de algunos beneficios, entre estos la exoneración de impuestos y cargos de importación de materia prima, productos semi-elaborados y toda clase de bienes y servicios requeridos para sus operaciones, exoneración del pago de Impuesto sobre la Renta, patente comercial, movimiento de capital y dividendos. También están exonerados de pagar impuestos de llamadas internacionales.
El director de Promoción de la Producción Nacional y la Inversión del Ministerio de Comercio e Industrias, Julio Fábrega, manifestó que los operarios del sector solicitan una ley que pueda darle beneficios a largo plazo.
El objetivo es incrementar el negocio con Estados Unidos, que es el cliente tradicional, así como expandir el servicio en el mundo.
Algunas de las estrategias para la atracción de este negocio son: capacitación del recurso humano, incentivos fiscales y tributarios, seguridad jurídica en las inversiones, flexibilidad laboral y facilidades migratorias.
Actualmente se habla de 7, 900 empleos que ha generado la industria, sin embargo, las autoridades panameñas aspiran tener para el 2009 unas 20, 000 personas trabajando en el sector.
"Al hacer rápidamente una operación matemática, de multiplicar el salario promedio en un call center, que es de 500 dólares, por 7, 900 personas empleadas, resulta que se introducen más de 39 millones de dólares directamente a la economía panameña", sostuvo Fábrega.
Sin embargo, el principal freno sigue siendo el recurso humano que se requiere para hacer frente a la expansión, pues Panamá no está aportando mensualmente el promedio de 300 personas que dominen el inglés.
Julio Fábrega sostuvo que para el próximo año se destinará una importante inversión para promocionar el negocio de los centros de llamadas a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Indicó que han recibido solicitudes de empresas de Estados Unidos, Costa Rica, Sudamérica, Puerto Rico y Guatemala, para instalarse en Panamá.
La ventaja en la industria la tiene India, Filipinas y Estados Unidos, pero compiten frecuentemente con Panamá: Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, México y Colombia.
Se expuso la necesidad de crear una reglamentación especial como la que rige en la Ciudad del Saber, para evitar que se le niegue la visa a un inversionista o personal que capacite a los nuevos trabajadores de call centers, como ha ocurrido en reiteradas ocasiones.
Se estudia la posibilidad de crear centros en Colón, pero hay deficiencias en lectura y redacción. Hay planes para Chiriquí.
El Ministerio de Comercio e Industrias ha otorgado 22 licencias para call centers.
De los instalados, los siete centros de llamadas más grandes son: Dell Panamá, Sitel Panamá S.A., National Asset Recovery Services (NARS), Starcontact, Client Logic Corporation, Language Line Panamá y Influent Panamá.
En el presupuesto de 2006 se destinarán tres millones de dólares para el programa de inglés a cargo del Ministerio de Trabajo, y para el programa "English for life", unos 4 millones de dólares.