Gabrielle Coppola, Tom Metcalf y Devon Pendleton (Bloomberg News) | @PanamaAmerica
Ziv Aviram habitualmente recorre parte de las 42 millas (67 kilómetros) que separan Tel Aviv de Jerusalén sin manos. Deslizándose entre el tránsito de la Autopista 1, el auto frena y acelera en forma independiente mientras Aviram se concentra en su iPhone.
Los chips y el software de a bordo que le permiten al máximo responsable ejecutivo de Mobileye NV revisar su correo electrónico y leer las noticias mientras su Audi A7 se desplaza a velocidades de autopista llegarán a los consumidores por primera vez este año, anunció, sin especificar la automotriz.
Otros tres fabricantes incluirán estos elementos en los próximos dos años y nueve más se preparan para seguir sus pasos, señaló.
Los planes de Aviram para llevar la conducción sin manos al mercado contrastan con los publicitados esfuerzos de Google Inc., cuyo enfoque busca transformar la industria automotriz de un plumazo.
“Creemos que en veinte años el mundo se habrá librado de los accidentes”, dijo Aviram en una entrevista en la sede central de Mobileye en Jerusalén. “El ritmo estará determinado por el riesgo que los fabricantes de automóviles estén dispuestos a correr”.
Google adoptó un enfoque más revolucionario. Desde 2009, su flota de vehículos que se autoconducen recorre las calles de Mountain View, California. Este mes, dos empezaron a circular por Austin, Texas. Los autos han recorrido más de 1 millón de millas (1.6 millón de kilómetros), según el sitio web de Google, y podrían llegar a los consumidores ya en 2019.
Algo distinto
“La opinión generalmente aceptada diría que tomaremos estos sistemas de asistencia al conductor y los mejoraremos gradualmente y con el tiempo se convertirán en autos que se manejan solos”, dijo el director de autos sin conductor de Google, Chris Urmson, en una charla TED de 2015. “Pues bien, permítanme decirles que eso es como si les dijera que, si me esfuerzo mucho por saltar, un día podré volar. En realidad, tenemos que hacer algo un poco distinto”.
A diferencia de las tecnologías de Mobileye, que interpretan los datos visuales, los autos de Google se desplazan recurriendo a enormes cantidades de datos almacenados sobre las calles, según el cofundador de Mobileye, Amnon Shashua.
Industria
53% aumentarán los ingresos de Mobileye en su parte de tecnología, según estimaciones.
$42. mil millones podría alcanzar el mercado de la tecnología de conducción autónoma en 2025.