Los desequilibrios económicos y fiscales y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero son los grandes riesgos globales que afronta el mundo en la próxima década, en un contexto que invita a ser más pesimistas que hace un año, según un informe del Foro Económico Mundial (WEF).
El informe “Riesgos Globales 2013” recoge la opinión de un millar de expertos y líderes políticos, que coinciden en líneas generales en que las perspectivas económicas, sociales y económicas “son ligeramente más pesimistas en general” que en 2012. Los encuestados reflejan su preocupación por el impacto de las crisis de deuda soberana como la que sufre la zona euro y por la falta de perspectivas positivas sobre el calentamiento global de la atmósfera a causa de la acción industrial del hombre. Consideran que el riesgo global cuya materialización es más probable en los próximos 10 años es una consolidación de “las graves diferencias de renta” mientras que el riesgo que tendría el mayor impacto en caso de materializarse sería “un fallo sistémico importante del sistema financiero”.