La crisis financiera ha sido el tema de discusión durante todo el año. Los efectos ya se están sintiendo en todas las regiones del planeta, donde para el año entrante ya se pronostica una desaceleración en el crecimientos de las economías.
En el informe "Perspectivas económicas mundiales 2009" del Banco Mundial se proyecta que el crecimiento del PIB mundial será del 2,5% para el cierre de este año y para el 2009 se prevé en 0,9%.
En días pasados los profesores Paul Spindt, de Tulane University, y Eduardo Pablo, de IESA, comentaron en una conferencia las perspectivas financieras regionales y globales frente a la crisis.
En primera instancia, Eduardo Pablo explicó en un primero punto los efectos que ya se están sintiendo en los mercados de capitales.
Sin embargo, señala que esta región en general se encuentra mejor posicionada que en anteriores oportunidades para enfrentar la crisis global.
Y esto, debido a que en promedio los países se encuentran menos endeudados y además tienen mayor liquidez.
Pero, por otro lado, hay países que presentan más riesgos de impacto, debido a una fuerte dependencia de "commodities" cuyos valores han disminuido de manera sustancial, y se espera que sigan decreciendo durante el 2009.
Es importante también recordar que la región ha tenido y tendrá una alta correlación con Estados Unidos, sobretodo en países o regiones que recientemente han firmado tratados de libre comercio como Centroamérica, República Dominicana y Perú.
Centroamérica, en especial, es una de las regiones con mayor vulnerabilidad de recibir menos recursos vía inversión extranjera o remesas.
La caída de fondos disponibles para ser prestados a mediano y largo plazo está provocando la reducción del nivel de endeudamiento en el mundo, y un enorme problema de "refinancing" para el sector privado corporativo.
Efectos de la crisis.
En este punto el profesor manifiesta que se espera que haya una menor inflación en la región, exceptuando algunos países como Venezuela y Argentina.
También una menor inversión tanto doméstica como extranjera en la región, lo que traerá mayores niveles de desempleo y algunas presiones sociales. Se espera una economía más informal y menos impuestos recaudados, así como la quiebra de algunas empresas y cierre de algunas subsidiarias internacionales (sector financiero y automotriz, por ejemplo). También se prevé más pérdidas por mal uso de derivados para gerencia de riesgo cambiario.
En promedio, se espera una mayor intervención del Estado en la economía.
Estrategia.
Entre algunas de las estrategias que se sugiere en el panorama actual, es que quien no haya comenzado a invertir en renta variable y le sobre dinero, es el momento de comenzar con una estrategia de inversión frecuente en el tiempo, después de construir un fondo de emergencia.
Igualmente, deben crearse políticas corporativas y de finanzas personales sustentables en el tiempo (pasar del consumismo al consumo), profundizar la integración económica organizada de la región y fomentar el uso de los mercados.
Por su parte, Paul Spindt, de Tulane University, señaló que el mundo está en una crisis de confianza. La gente, dijo, tiene miedo de invertir, lo que trae como consecuencia que las personas y empresas vean más difícil arrancar el motor de crecimiento.
No obstante, llegará el momento donde las personas invertirán en los activos de las empresas, ya que valdrán más que las acciones de las mismas.
En cuanto al rescate financiero, indicó no estar de acuerdo en rescatar empresas como las automotrices. "No se debería rescatar compañías manufactureras y de servicios", afirmó.