Poco a poco la industria manufacturera ha visto la caída de sus principales indicadores, mostrando en los últimos cinco años una fuerte caída del 22% en su producción.
Según las cifras al año 2002, el sector cerró con 820 millones en su aporte al Producto Interno Bruto (PIB), siendo el quinto año consecutivo de crecimiento negativo.
De acuerdo con el economista del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) Víctor Cruz, el bajón que ha registrado el sector industrial, obedece a las negociaciones que ha venido realizando Panamá para hacerle frente a los procesos de globalización.
Otros analistas, en cambio, opinan que el sector reaccionó positivamente ante la apertura, ya que las cifras muestran que el sector crece fuertemente en el periodo 96-98, cuando buscó ser más eficiente para poder competir contra la eventual llegada de productos del exterior.
Las autoridades panameñas realizaron ingentes esfuerzos para que el país ingresara a la Organización Mundial del Comercio (OMC), ello provocó que la industria realizara ajustes que involucraban cambios arancelarios.
Aunque esta situación reflejó algunas mejoras, las mismas no se registraron de inmediato, dado que de 1996 a 1998, los aportes de la industria a la economía del país se incrementaron notablemente.
De hecho se puede decir que buena parte del crecimiento económico de ese año, fue gracias a los aportes del sector. Sin embargo, desde 1999, la historia se revirtió para el sector industrial, cuando comenzaron a ver números en picada.
Para ese año, el PIB se marcó por el orden de $ 1,011.8 millones, lo que representó un bajón de 3.7%. En tanto, para el 2000 el descenso fue mucho más notorio, cuando solo se aportó al PIB $ 938.4 millones, con un -7.3%.
Pero la mala racha continuó para el sector industrial, luego que en el 2001 sus cifras sólo llegaron a los $ 863 millones, arrojando un saldo negativo de -8.0%.
Las cosas no fueron nada halagadoras en el 2002, el sector industrial parecía ir por un camino resbaladizo, y es que en esta oportunidad sus números sólo llegaban a los $ 820.5 millones.
Ha esta fecha ya estabamos hablando de otra caída esta vez de 4.9% Para este año las proyecciones de crecimiento que tiene el Ministerio de Economía y Finanzas en su informe del tercer trimestre, la industria habrá vuelto a salir del problema y tendrá una leve recuperación de apenas 0.4%.
Cruz explicó que el bajón en el sector industrial ha perdido en bienes de consumo productos que generaban valor por casi $ 300 millones, y en materiales de construcción se han perdido $ 67 millones, ello debido a los ajustes arancelarios realizados en este renglón con el ingreso de Panamá a la OMC.
"Los mismos se realizan para construir viviendas más eficientes y baratas y todo el mundo sabe que aquí influyen es la tasa de interés que se genera en los bancos y no los materiales de construcción", recalcó Cruz.
La situación inestable que sufre el sector industrial ha provocado la pérdida de unos 88,000 empleos en los últimos años, según datos obtenidos de la Contraloría General de la República.
La entidad precisó que en 1997 se registraron 10,282 desempleados, lo que representó un 9.7%, en tanto para el año siguiente las bajas en la planilla se estimaron en unas 13,866 plazas de trabajo aumentando a 13.1% el número de desocupados.
La desocupación continúo incrementándose, llegando al punto más critico en el 2001, cuando el nivel de desempleo del sector llegó a los 14,321, o sea un 14%.
El economista del Sindicato de Industriales de Panamá Víctor Cruz, indica que de acuerdo con el último censo de actividades económicas, el país requiere invertir unos $ 47,625 y generar una plaza de trabajo.
Cruz, explicó que la industria manufacturera requiere por persona ocupada unos $ 50,287. Si se confrontan estos valores con la cantidad de desocupados que existen en el país la economía nacional requerirá cerca de $ 8, 150 millones para ocupar a todo aquel que esté desocupado a la fecha.
Si se logra disminuir el desempleo en un 8%, las inversiones necesarias ascenderían a $ 4,657 millones. Estos montos de inversión no incluyen la mano de obra que se incorpora año tras año al mercado laboral, lo que significa montos superiores a las necesidades de inversión que requiere el país para su crecimiento económico y desarrollo integral.
Por otra parte, para crear plazas de trabajo en sectores como el de suministro de energía eléctrica se precisa una inversión de $ 831.150, mientras que en transporte y actividades complementarias se precisa un capital de $ 111.600; hoteles, $ 70.500; e industria manufacturera, $ 50.287.
En tanto el comercio de las zonas francas precisan inversiones por el orden de los $ 39,272, para generar nuevos puestos de trabajo.
El economista del SIP, aseguró que la Población Económicamente Activa (PEA) en el período de 1991-2001 ha tenido un crecimiento promedio de 3.3% anual, lo que significa que de mantenerse ese ritmo el mercado laboral será presionado anualmente por unas 40,000 personas como mínimo.
La inversión global para que estas personas se inserten en el mercado laboral sería de $ 1,912 millones adicionales, para ocupar a todas las personas que ingresen por primera vez al mercado laboral, acotó el economista del SIP.