Los expertos alertan de que es necesario sensibilizarse ante la subida de los precios del petróleo a niveles que se acercan a crisis petroleras anteriores, aunque el consumidor no quiera que su vida diaria se vea afectada.
Con un barril a más de 64 dólares en Nueva York, este precio cada día está menos alejado de los 80 dólares (de hoy) que llegó a costar durante la revolución iraní en 1979.
Esta rápida subida se debe a problemas geopolíticos (Irak, Irán, Arabia Saudita..) y técnicos que no tienen solución a corto plazo.
En cambio, el mercado parece totalmente desprovisto de factores que empujen al petróleo a la baja, por lo que algunos analistas hablan ya de los 70 dólares el barril.