La informalidad es un tema que genera preocupación en Panamá. Ramón Arroyave, presidente de la Unión de Pequeños y Medianos Empresarios (UNPYME), resaltó que este problema amenaza con crecer aun más si no se toman los correctivos, entre ellos, la agilización de los trámites al momento de tributar.
Hablemos un poco sobre UMPYME, ¿qué requisitos son necesarios para poder formar parte de esta agrupación?
UNPYME tiene 27 años de funcionar asociando a todos los empresarios de pequeña y mediana empresa.
Entre los requisitos fundamentales están: ser empresas formales establecidas, que paguen seguro social y todo lo necesario para que contribuyan a generar empleo y riqueza al país.
¿Está creciendo el número de micros, pequeñas y medianas empresas?
De las empresas que hay en el país, el 96% son PYMES, lo que influye en la economía.
El 54% de la mano de obra activa del país.
¿Cómo ve usted la informalidad?
La informalidad que hay en el país amenaza con crecer.
Ellos (empresarios) quisieran formalizar las empresas, pero cada día hay más amenazas, al existir temores, inconsistencias, y dudas respecto a si es posible pagar los tributos al fisco y los compromisos que se adquieren con la Caja de Seguro Social.
Esa situación, ¿a qué se debe?
A la falta de información, puesto que quienes manejan temas de los tributos no son bien claros.
Esta situación trae temores infundados, y no hace que la gente se decida a formalizarse a pesar de que existan ventajas. La AMPYME por ejemplo, está propiciando la formalización y Panamá Compra requiere que sean empresas formales para participar.
Muchos ven en este sistema una forma de sobrevivir.
Un país con una economía subterránea no funciona bien, un ejemplo fue la crisis de Egipto.
Se descubrió que el 72% de las empresas de ese país eran informales. El que se dé la formalidad es tarea de todos los panameños.
¿Qué desventajas tiene el empresario informal?
Quien es informal no puede acceder a un préstamo, venderle al Estado, no puede crecer como Dios manda en los negocios.
Además hay otro ingrediente negativo, donde progresan los negocios informales, también lo hace la delincuencia, puesto que es un caldo de cultivo para que se enquisten. A muchos informales se les cobran dineros, que ellos llaman de protección
Todos debemos tributar, porque con los impuestos con que se paga casa, luz, se hacen las carreteras, se promueve la educación. Un país que no tiene de dónde sacar eso, entonces no podría ofrecernos una mejor calidad de vida, así que si queremos que el país progrese, necesitamos que nos pongan fácil los pasos en el sistema para tributar.
A su juicio, ¿cómo se logra eso?
Es importante que sean claros.
Muchas veces los funcionarios no saben los trámites, es difícil conseguir información. El pequeño empresario es muy ocupado, y no puede sacar tiempo para hacer filas, y que le digan vuelva la otra semana. El empresario tiene muchos trabajos: es jefe de personal, entrega las mercancías, hace las facturas... lo que hagan para aligerar, agilizar, ayudará.
¿Qué recomendaciones puede ofrecer?
Menos burocracia y más agilidad para los cobros, que el Estado se modernice. Existen actualmente muchas ventanillas únicas, pero no funcionan porque se necesita que el funcionario esté consciente de que el contribuyente es importante. Casi hay que mendigar un formulario, un Estado no puede ser tan pobre para no contar con suficientes formularios, cuando esa es la forma para recaudar dinero.