Por qué se regulan algunos mercados?
La regulación económica es la actividad por la cual el estado interviene en los mercados y altera de ese modo el funcionamiento que los mismos espontáneamente tendrían. El objetivo de todo sistema regulatorio se centra en simular a través de la regulación directa o indirecta, una situación competitiva, dadas las restricciones que implican los objetivos propuestos por el sector regulado.
La regulación sólo comprende actividades de carácter permanente que implican la toma de decisiones que en otros casos serían adoptadas directamente por agentes económicos privados. De este modo podrían incluirse dentro del concepto de “regulación directa” a actividades tales como la fijación y control de precios y condiciones de provisión de los servicios públicos. Serían ejemplos de “regulación indirecta” las normas que prohíben prácticas anticompetitivas.
El objetivo primordial de todo régimen regulatorio es la sostenibilidad del servicio. Existe una necesidad de una cobertura de los costos económicos del servicio de manera tal de garantizar el mantenimiento y continuidad del sistema y su expansión. Los costos económicos deben necesariamente incluir una adecuada remuneración por el capital empleado por los inversionistas. En mercados competitivos, la retribución al capital aparece como resultado de la explotación del servicio en tanto los inversores son receptores del excedente económico.
En todos los casos la regulación es sobre la rentabilidad de la empresa.