La industria vinícola internacional intenta abrirse mercado en la India pero se enfrenta a grandes obstáculos, sobre todo a unos aranceles comerciales que llegan a multiplicar por cinco el precio de una botella de vino importado.
“El arancel básico es de un 150% del valor de la botella, pero a eso hay que irle añadiendo los impuestos regionales y al final se llega a casos en los que el precio se quintuplica”, explica la consejera comercial española en la India, Teresa Solbes. Los aranceles son el principal pero no el único desafío que afrontan los importadores de vino.