Economía

Lucha de titanes por telefonía en América Latina


Las compañías telefónicas estadounidenses que tratan de competir en el álgido mercado latinoamericano de las telecomunicaciones dicen que están siendo bloqueadas por conglomerados privatizados que unifican su poderío para controlar el juego injustamente.
Los consumidores latinoamericanos pagan las consecuencias de ello: las tasas telefónicas en América Latina son mucho más elevadas que en Estados Unidos y el resto del mundo, y la cantidad de líneas telefónicas es bastante menor. Los monopolios telefónicos en Perú y México, y compañías como AT&T, WorldCom y BellSouth se encuentran enfrascadas en una batalla sobre una cuestión clave: cuánto más puede cobrar la parapetada compañía telefónica a los nuevos clientes por utilizar su red local para proporcionar un servicio telefónico competitivo.
Las compañías estadounidenses plantean que Teléfonos de México (Telmex) y Telefónica de Perú han establecido marcas demasiado elevadas a pesar de haber firmado acuerdos internacionales para abrir los mercados.
Washington se ha puesto de acuerdo con AT&T y está amenazando con presentar quejas ante la Organización Mundial del Comercio.
El magnate mexicano de los teléfonos, Carlos Slim Helu -dueño de Teléfonos de México y considerado como el hombre más rico de América Latina- recientemente subió el tono de la guerra de palabras acusando a sus competidores de fracasar en el control de sus costos. Denunció las movidas de Estados Unidos contra su compañía como una intromisión en los asuntos mexicanos. Esta incipiente guerra de comercio es a duras penas lo que los promotores de la privatización previeron cuando los gobiernos latinoamericanos vendieron sus compañías telefónicas operadas por el estado a monopolios privados a comienzos de la década de los 90.
Las metas son increíblemente altas. Unos tres mil millones de minutos de tráfico telefónico van de Estados Unidos a México anualmente, más que todas las llamadas a Japón, Alemania e Inglaterra juntas. En asociaciones con contrapartes locales, la AT&T y WorldCom han invertido unos $2,000 millones en México. Aunque el mercado peruano es más pequeño, BellSouth y FirstCom, junto con otros suministradores más pequeños, han presentado su demanda allí. BellSouth, que brinda servicios telefónicos inalámbricos en Perú, está esperando por tasas de interconexión más bajas de la Telefónica, antes de ofrecer servicio de llamadas de larga distancia o locales. Después que los recién llegados y la Telefónica fracasaran en lograr un acuerdo sobre los costos de interconexión -el costo para utilizar la red local- la Organización de Supervisión de las Inversiones Privadas en las Telecomunicaciones, que es una entidad gubernamental, la reguladora federal conocida con la sigla Osiptel, estableció un tope de 2.9 centavos por minuto.En Miami, la empresa de internet suministradora de larga distancia Latcom.net también ha tenido problemas tratando de brindar llamadas telefónicas a Perú de bajo costo. Provista de una licencia, Latcom.net brinda servicios de larga distancia a Perú, pero sus líneas de acceso en Lima son esporádicamente inundadas con cientos de llamadas telefónicas falsas originadas allí y que evitan que otros usuarios hagan cualquier llamada desde Perú a Estados Unidos.
"Bombardeo", dijo Luis Vanegas, presidente de Latcom.net, señalando a los flujos de llamadas que aparecen en la pantalla de la computadora.
Juan Michelena, vicepresidente de la compañía, dijo que está convencido de que la culpa es de la Telefónica. "¿Quién más hubiera podido originar miles de llamadas telefónicas con un identificador de llamadas bloqueado?", preguntó. Los problemas en Perú y México ilustran las dificultades para crear mercados libres alrededor del mundo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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