El Chelsea ha convertido la Liga Inglesa, en una lucha por el segundo puesto, mientras se encaminan a revalidar su condición de campeón a ritmo de récord.
Sin fallos, cada vez más convencidos de su superioridad, ya no necesitan exhibiciones, porque el resto ha asumido que la lucha por el subcampeonato es el único botín posible.
Así ocurre en Inglaterra, donde el Chelsea sólo ha cedido cinco puntos en 22 partidos, es líder con dieciséis puntos de ventaja sobre el Manchester United, es el equipo más goleador (48 tantos) y el menos goleado (11).
Es un conjunto convencido, capaz de remontar resultados adversos, como le ocurrió ante el Sunderland, que se adelantó en el minuto 12 con un tanto de Liam Lawrence, pero sucumbió al acierto del argentino Hernán Crespo y del holandés Arjen Robben, que acto seguido recibió la segunda amonestación por celebrar el gol con la afición.
A la imparable marcha del Chelsea, que logró su décimo triunfo consecutivo en la Liga, récord en su historia, se le ha unido el caos del Manchester United y del Arsenal, que se turnan en sus errores para facilitar el camino de los "Blues".
El sábado le tocó al United, que perdió el derbi de Manchester por 3-1, con escándalo incluido, ya que el técnico Alex Ferguson se enfrentó al árbitro en el túnel de vestuarios, durante el descanso.
No le va mejor al Arsenal, pese a que el sábado aplastó al Middlesbrough (7-0), con tres goles del francés Thierry Henry, una victoria que le rearma moralmente, a la espera de enfrentarse al Real Madrid en la súper Liga de Campeones.
Lucha por el segundo
El Chelsea se midió el domingo pasado al colista Sunderland, equipo más debil de la tabla de posiciones.