En la compra de autos continúa la tendencia positiva que se ha registrado en los últimos años.
Los panameños ven en la adquisición de este bien, una oportunidad para mejorar su calidad de vida frente a los problemas de transporte que aún persisten.
El sector bancario, al otorgar préstamos a siete años y tasas, muchas veces competitivas, facilita que las personas se compren el auto que siempre han soñado.
Por otro lado, los impuestos que se pagan para introducir vehículos al país son comparativamente más bajos que en otras economías.
Es por ello que cuando los turistas visitan Panamá se extrañan al ver “tantos autos nuevos y de lujo” recorrer las avenidas.
En todos los países de Centroamérica y Sudamérica, aquellos que poseen un auto es porque tienen recursos económicos, o bien, realizan un enorme sacrificio para comprarlo.
El alza de la gasolina, el costo de las piezas y la inflación han impactado en la venta de autos de lujo, pero también las condiciones de las vías hace que los usuarios de estos modelos opten por otros más económicos.