El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, minimizó ayer los primeros impactos de la crisis internacional en dos emblemáticas empresas del país, a las que acusó de haber querido especular contra el real.
"Estoy percibiendo que Sadia y Aracruz estaban especulando contra la moneda brasileña. Por lo tanto ellas practicaron ese perjuicio por cuenta propia, por avaricia", dijo Lula en el interior de Sao Paulo durante un acto electoral.
Aracruz es la principal exportadora mundial de celulosa de eucalipto y Sadia es la principal productora y exportadora brasileña de alimentos industrializados, de origen vegetal y animal.
Las dos empresas admitieron esta semana que perdieron centenares de millones de dólares en contratos cambiarios con precios a futuro negociados en los mercados bursátiles.
Esos contratos, que sirven para comprar la divisa extranjera con un precio prefijado, han sido usados por exportadores brasileños en los últimos años para protegerse de lo que hasta hace un mes era una constante revalorización del real frente al dólar.
Desde que se agudizó la crisis en septiembre pasado hasta el viernes, el real brasileño ha retrocedido cerca del 22%, lo que ha "quemado las manos" de inversionistas.
"Es importante recordar que esas empresas, en el fondo en el fondo, estaban especulando contra la moneda brasileña", según Lula.