El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que la consolidación del G-20 como el consejo directivo de la economía mundial en lugar del G-8 puso fin a un período en que un pequeño grupo de países que se consideraba dueño de la verdad decidía por todos los demás.
"En este momento lo que está ocurriendo de nuevo en el mundo es que no hay más ningún dueño de la verdad", afirmó el jefe de Estado de Brasil.