El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, pidió ayer la apertura de los mercados del norte a los productos agrícolas del sur y llamó al mundo desarrollado a evitar el fracaso de las negociaciones de Doha, en una intervención desde Brasilia en una conferencia del Banco Mundial celebrada en París.
“El mundo desarrollado debe esforzarse en evitar el fracaso de las negociaciones de Doha”, advirtió el mandatario por teleconferencia en un discurso de unos 15 minutos, fuertemente aplaudido por los participantes en la quinta conferencia anual del BM sobre la economía de desarrollo.
Lula arremetió contra los subsidios agrícolas de los países ricos que “distorsionan los mercados” e instó a todos los países a asumir sus responsabilidades para lograr un acuerdo en el sector agrícola, el principal obstáculo en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
“Revisar las prácticas económicas que ayer día distorsionan el comercio y perjudican el crecimiento de los países en desarrollo sólo podría ser saludable para la economía mundial”, subrayó. “Los subsidios son una forma artificial de defensa de los productos locales”, declaró.
El presidente brasileño también abogó por la igualdad de oportunidades y pidió que “la reciprocidad entre países ricos y pobres se convierta en una realidad”, al tiempo que denunció el doble lenguaje de las naciones del norte.
El resto de productos, la mayoría de tipo agrícola considerados por la región como "sensibles", serían desgravados en plazos que van desde cinco a doce años, de acuerdo a los intereses particulares de cada país.