El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, insistió en que la actual crisis financiera internacional es un problema del gobernante de Estados Unidos, George W. Bush, y que su papel es cuidar de que no contagie a Brasil.
"La prensa me pregunta: Y la crisis estadounidense? Y yo les respondo: Pregúntenle a Bush. La crisis es de él y no mía", afirmó el mandatario al participar en la ceremonia de inauguración de una universidad y de una termoeléctrica en el estado de Río Grande do Norte (nordeste de Brasil).