La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo ha dado ayer luz verde, por 33 votos a favor y 11 en contra, a la propuesta de la comisión europea de imponer un gravamen sobre las transacciones financieras.
Los eurodiputados se han mostrado a favor de que a partir de 2014 se tasen con un 0.1% las transacciones con acciones y bonos y con un 0.01% las operaciones con derivados.
La propuesta señala que sería “deseable” que todos los países de la UE aplicaran la tasa, si bien también abre la puerta a que se sumen los países que lo deseen únicamente mediante el procedimiento de cooperación reforzada. “Se sumaría un número muy limitado de los países que participan”.