El presidente de Honduras, Ricardo Maduro, anunció una política energética de emergencia que provocará de inmediato una rebaja de cerca del 7% en el precio de los combustibles para acallar protestas populares.
Se va a "establecer una política energética de emergencia que nos permita salir adelante en esta difícil prueba a que se enfrenta no sólo Honduras, sino todas las naciones que no son productoras de petróleo", dijo Maduro en cadena de radio y televisión.
El gobernante recordó que desde hace más de seis años fue aprobada en el Congreso una ley que regula el alza de los precios de los combustibles y establece un porcentaje de impuestos, los cuales son empleados, en su mayor parte, para la construcción de carreteras, puentes, hospitales, centros de salud y necesidades de seguridad ciudadana.
222 Empresarios se quejan de que el Gobierno percibe cerca del 50% del precio de los combustibles.
Los empresarios se quejan de que el Gobierno percibe cerca del 50% del precio de los combustibles. Maduro reconoció que el año pasado el Gobierno recibió 3,500 millones de lempiras (unos 205 millones de dólares) por ese impuesto.
"Consciente de la difícil situación que atraviesa la economía de cada hondureño y de todo el país, hoy enviaré al congreso nacional de la República un proyecto de ley para congelar estos impuestos sobre el precio de 30 dólares por barril, comparado a los 37 dólares que actualmente se están utilizando", anunció el presidente.
"Este proyecto significará una reducción inmediata cercana a los tres lempiras (0.17 dólares) para algunos de los productos derivados del petróleo", prometió Maduro. El pasado 18 de febrero los combustibles alcanzaron un precio récord en Honduras, con un aumento promedio de 8.6% en la capital y alzas similares en el resto del país.