El magnate ruso Roman Abramovich, dueño del club de fútbol inglés Chelsea, está en el centro de una disputa legal que afecta a 1, 750 millones de dólares en acciones de un yacimiento petrolífero que ha vendido al gigante estatal ruso Gazprom.
Según asegura el vespertino londinense "Evening Standard", más de 4, 000 inversores británicos acusan al empresario multimillonario de haber vendido activos que les pertenecen.
Un portavoz del magnate, rechazó esas acusaciones y aseguró al periódico que "Sibneft actuó dentro de la legalidad.