Según un informe presentado en Madrid, España, por el INSIA (Instituto Universitario de Investigación del Automóvil), el mal uso de las sillas de bebés cuadriplica los riesgos de muerte. Y no solo determina esto, sino que 4 de cada 5 niños que sobrevivan sufrirán lesiones y secuelas muy graves.
El Instituto determina que los errores más comunes en los que se incurre son dejar holgado el arnés de la silla, anclarla mal con el cinturón de seguridad, fijar de forma incorrecta el sistema Isofix o dejar el airbag activado cuando la silla va en el asiento delantero.
En España, cada año fallecen cerca de 40 niños y 2950 resultan heridos y destaca que, de todos ellos, el 40% no iba protegido con un sistema de seguridad. Por su parte, 7 de cada 10 niños, no hacen un buen uso del cinturón.
Asimismo, el informe también indica cómo se debe colocar la silla correctamente; se hará en el sentido contrario a la marcha, en el asiento del copiloto, y con el airbag desconectado, o en los asientos traseros.
Para los niños de entre nueve y dieciocho kilos deberán situarse en el sentido de la marcha y, si es posible, en los asientos traseros centrales con los sistemas Isofix (con puntos de anclaje integrados) o Universal.