El Gobierno de Malasia anunció que liberalizará la industria del automóvil para atraer más inversores extranjeros y aumentar la competitividad del sector.
A partir de 2010, dejará de obligar a buscar un socio local a las empresas extranjeras, que podrán ser titulares del cien por cien de sus negocios, informó el Ministerio de Comercio.
También se volverán a emitir licencias para la producción de coches de lujo y se ofrecerán incentivos fiscales a fabricantes de modelos eléctricos o híbridos.
Según las autoridades, la liberalización del sector cumplirá el doble objetivo de aumentar la competitividad de las empresas locales frente a la vecina Tailandia.
No obstante, Malasia no modificará hasta 2020 su estricta normativa sobre importación de vehículos, a los que todavía se aplica el impuesto de bienes de lujo aunque se trate de un utilitario, política establecida en su día para favorecer a Proton.