Economía

Malos resultados provocan el relevo en la dirección de Credit Suisse


Lukas Muehlemann, presidente y consejero delegado de Credit Suisse, anunció ayer que abandonará a finales de año todos sus cargos en el grupo como consecuencia de las pérdidas sufridas en los últimos meses, que han reducido más de la mitad su valor de mercado.
Tras la marcha de Muehlemann, Credit Suisse tendrá dos consejeros delegados: John Mack, responsable de Credit Suisse First Boston, entidad de banca de negocios del grupo, y Oswald Gruebel, director ejecutivo de Credit Suisse Financial Services, que agrupa las actividades de seguros y banca comercial y privada.
Por su parte, Walter Kielholz, consejero delegado de la reaseguradora Swiss Re, asumirá la presidencia del grupo. Muehlemann ya había anunciado el pasado mes de julio su intención de dejar este puesto.
Mack afirmó ayer que estos cambios demuestran un apoyo de la dirección a la estructura del grupo y que los rumores sobre una posible venta de Credit Suisse First Boston son falsos.
Muehlemann, que asumió la presidencia de Credit Suisse hace cinco años, deja al grupo con pérdidas de 894 millones de dólares en los últimos doce meses. Empezó a ver criticada su gestión a partir de 2001, cuando el banco sufrió una fuerte caída de beneficios.
Mack y Gruebel tendrán que revertir los negativos resultados de Winterthur Insurance, filial de seguros del grupo, en la que se están afrontando reajustes en las inversiones, y acelerar los recortes de gastos en Credit Suisse First Boston.
Las acciones de Credit Suisse han perdido un 57% de su valor este año y su capitalización está en niveles de 1997. Ayer cayó en bolsa un 6.33%, hasta 30.35 euros.
"No proponemos impunidad, pero tampoco aceptamos que los asuntos laborales se lleven a los juzgados penales", dijo Madrazo.
Otro líder del PRI dijo ayer que una huelga en Pemex le podría restar votos a esa fuerza política en cruciales comicios legislativos del próximo año.
Todos los otros grupos de préstamos vendidos con descuento, incluyeron préstamos no redituables, manifestó Barr.
“A la FDIC se la responsabiliza como receptora para aumentar al máximo los ingresos, dijo Barr”. “Nosotros usamos contratistas externos. El interés de los contratistas externos era obtener tanto como pudieran por estos préstamos, ya que ellos obtenían un porcentaje del producto neto.”
Barr dijo que la FDIC no estaba en el negocio de mantener préstamos.
“Es mejor para el prestatario volver al sector privado, dijo”.
No todos los préstamos se vendieron a precios “de quema”. TotalBank compró los préstamos comerciales garantizados con bienes inmobiliarios a su valor nominal, días después de que el banco cerró.
El Presidente de TotalBank, William Heffernan, dijo que el banco estaba interesado en obtener no sólo un paquete de préstamos redituables, sino también el departamento de préstamos de bienes raíces del Hamilton.
“Tanto como queríamos la cartera de préstamos, queríamos también a las personas que hacían esos préstamos: Fernando Martinez, José Monte y Araceli Cardet, dijo Heffernan”. “Estábamos básicamente comprando un departamento”.
Fuera de estos 30 préstamos vendidos a TotalBank, se vendieron otros grupos de préstamos a compañías tales como Latin American Financial Services, conocida como Lafise, una firma de Miami que realiza transacciones financieras, especialmente en Centroamérica y en el Pacific National Bank de Miami, que pagó $2.1 millones por siete préstamos, a un descuento moderado de 7 y 12 por ciento.
Otras dos compañías locales, Demerara Distiller y Southeastern Paper Products Export, también ganaron licitaciones en bloques de préstamos con descuentos bastante considerables. El Banco Cuscatlán, de El Salvador y Multi Credit Bank, de Panamá también compraron préstamos.
El mayor comprador fue GF Asset Management, que compró 393 préstamos con un valor en libros de $133.9 millones, por $70 millones.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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