Con la adhesión de Malta y Chipre, el próximo 1 de enero, el euro circulará en quince países de los veintisiete que componen la Unión Europea, y estará en los bolsillos de 320 millones de personas.
Nueve años después de la implantación de la moneda única y seis desde su puesta en circulación, la Unión Monetaria incorporará el martes a las dos economías más pequeñas de toda la Unión.
Los dos países representan tan sólo el 0,23% del PIB comunitario y en ellos vive menos del 0,4% de la población.
Malta y Chipre, que entraron en la UE en mayo de 2004, serán, junto a Eslovenia, los únicos nuevos socios en participar también en la Unión Monetaria.
Las autoridades de ambos países esperan que la adaptación a la nueva divisa sea sencilla, dado el tamaño de sus economías, y han establecido un periodo de doble circulación con la moneda nacional.