Claves
- Las autoridades también elevaron la tasa de los préstamos a largo plazo que otorga el banco de desarrollo del Estado, BNDES, de 5% a 5.5%.
- Desde que Rousseff, de 67 años, llegó al poder después de su mentor Luiz Inácio Lula da Silva hace cuatro años, el déficit de presupuesto se ha más que duplicado a 5.8% del producto interno bruto y el crecimiento se detuvo, tras registrar un 7.5% en 2010.
- El banco central elevó la tasa de referencia para los préstamos dos veces desde las elecciones para contener los aumentos de precios al consumidor.
- El 29 de diciembre, el Gobierno anunció reducciones en los beneficios de pensiones y desempleo que representarán un ahorro estimado de 18,000 millones de reales ($6,800 millones).
- El Gobierno trata de atraer inversiones.
@PanamaAmerica
La presidenta Dilma Rousseff dijo que hará ajustes en el presupuesto brasileño y aumentará las inversiones y la productividad como parte de un esfuerzo para reactivar el crecimiento económico, a la vez que minimizará los “sacrificios” para la población.
“Probaremos que los ajustes económicos son posibles sin revocar los derechos adquiridos ni traicionar nuestras obligaciones sociales”, declaró Rousseff durante la ceremonia de asunción de su segundo mandato. “Yo sé mejor que nadie que Brasil necesita volver a crecer”.
Desde que Rousseff, de 67 años, llegó al poder después de su mentor Luiz Inácio Lula da Silva hace cuatro años, el déficit de presupuesto se ha más que duplicado a 5.8% del producto interno bruto y el crecimiento se detuvo, tras registrar un 7.5% en 2010.
La inflación siguió por arriba del punto medio de la meta durante todo su primer mandato.
Rousseff, que ganó en la segunda vuelta de las elecciones el 26 de octubre por el margen más estrecho que cualquier otro presidente desde 1945, nombró a un nuevo equipo económico y anunció recortes en el gasto.
El banco central elevó la tasa de referencia para los préstamos dos veces desde las elecciones para contener los aumentos de precios al consumidor.
Si bien estas medidas son un primer paso para evitar una rebaja de la calificación crediticia, la pregunta es si Rousseff tendrá apoyo político para mantener el rumbo, dijo Rafael Cortez, analista político de Tendencias, una consultora de Sao Paulo.
“El malestar económico se extenderá a los consumidores y el escándalo de la corrupción impondrá una agenda política negativa”, señaló Cortez en una entrevista telefónica antes de que la presidenta pronunciara su discurso. “En el mejor de los casos, logrará recuperar algo de la credibilidad de los inversores y allanará el camino para un crecimiento moderado; lo peor es que tendremos una presidenta 'pato cojo' en uno o dos años”.
El ministro de Economía, Joaquim Levy, que juró junto con los demás miembros del Gabinete, promete luchar por un superávit de presupuesto antes de intereses de 1.2% del producto interno bruto este año y por lo menos 2% del PIB en 2016 y 2017, luego de que la calificación crediticia de Brasil fuera rebajada en 2014 por primera vez en más de una década.
El balance del presupuesto primario se convirtió en un déficit de 0.18% del PIB en los doce meses que terminaron en noviembre, el primer faltante anual que se haya registrado.
El 29 de diciembre, el Gobierno anunció reducciones en los beneficios de pensiones y desempleo que representarán un ahorro estimado de 18,000 millones de reales ($6,800 millones). Rousseff dijo que la inflación seguirá dentro de la banda fijada y prometió reducir los trámites burocráticos y perfeccionar la normativa para impulsar el mercado de deuda.