La manifestación organizada ayer en París contra la reforma de las pensiones, una de las más masivas de los últimos años, añaden presión al Gobierno de Jacques Chirac , que denuncia un ejercicio de desinformación por parte de algunos sindicatos, pero tendrá que afrontar una nueva oleada de huelgas la próxima semana.
Los sindicatos convocantes estimaron la participación en la marcha de la capital en unas 600,000 personas, cifra que la policía rebajó a la mitad, pero que en todo caso fue una de las más concurridas de las dos últimas décadas. También se celebraron en diversas ciudades del país otras manifestaciones de quienes no pudieron desplazarse hasta la capital francesa a pesar del dispositivo logístico de los sindicatos, que incluía 30,000 plazas en trenes especiales. En Marsella se contabilizaron entre 40,000 y 10,000 personas, según las fuentes, unas 10,000 en Montpellier, otras tantas en Aviñón, más de 7,000 en Lyon, entre 6,000 y 2,200 en Toulouse, o entre 5,000 y 3,000 en Grenoble.
El centro ubicado en calle 45 Bella Vista y Justo Arosemena estará abierto de 8:00 a:m a 5:00 p:m.