Las personas tendrán que pensar dos veces antes de evadir impuestos al fisco, si no quieren perder sus pertenencias. Desde hace unos meses han comenzado los secuestros y remates de propiedades de los contribuyentes habituados a estas prácticas.
Según la directora general de Ingresos, Estelabel Piad desde diciembre comenzaron a rematarse diferentes propiedades para recaudar parte de los recursos que ha dejado de percibir el fisco, por evasión.
"Es primera vez que se realiza el remate de bienes reposeídos por evasión y con esto los contribuyentes verán que no se puede violar al fisco tan fácilmente", indicó Piad.
No obstante, la tarea no es tan fácil, ya que a veces los contribuyentes utilizan mecanismos y artimañas posibles para evadir estás medidas de secuestro por parte de la DGI.
Lo más típico es que a veces ponen sus cuentas bancarias o bienes a nombre de otras personas o como sociedad anónima, agregó Piad.
A la fecha se han realizado tres remates de propiedades en los que se han podido recuperar cifras cercanas a los 80 mil dólares.
"Aunque no es un monto muy significativo, por lo menos se recupera parte de lo adeudado al Estado", agregó Piad.
Los evasores provienen de todos los estratos sociales, pero los de un poder adquisitivo mayor son los que lesionan más el sistema aunque existen prácticas típicas de la población de escasos recursos.
El problema es que algunos panameños con ingresos mensuales por debajo de lo que establecen los bancos para obtener un préstamo, alteran su declaración de renta.
Actualmente la morosidad tributaria asciende a casi $1,000 millones, de este monto $126 a $130 millones de dólares corresponden a deudas basura o prescritas.
Según las cifras de cierre de la Dirección General de Ingresos (DGI), los ingresos corrientes se contabilizaron en mil $968 millones, es decir $4 millones más que en el 2002.