El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, aprobó ayer la compra de moneda extranjera que realizará el banco central en el mercado futuro y que puede alcanzar los 1.000 millones de dólares, como medida adicional para contener la apreciación del real frente a la divisa estadounidense.
"Es una orientación de que en este momento es necesaria una intervención mayor en el mercado de derivados, en el mercado futuro. Lo que el Banco Central volvió a hacer es una intervención clásica", comentó Mantega a periodistas en la capital brasileña.
El titular de la cartera económica agregó que empresas y bancos están "vendiendo en la posición futura" y con la acción del banco central, el Gobierno "va a quedar en una posición comprada futura para neutralizar esa operación".
"Cuando alguien queda vendido en el mercado futuro, eso aumenta la oferta de dólares y, por consiguiente, desvaloriza el dólar y valoriza el real", detalló. A partir de ayer la autoridad monetaria brasileña volvió a las subastas en el mercado futuro de cambio con operaciones de "swap", que no practicaba desde mediados de 2009.