Los países de la Unión Europea prolongaron hasta fin de año el encierro de aves de granja y otras medidas que se aplican en las zonas identificadas de alto riesgo de propagación de la gripe aviar.
El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria de la UE prorrogó hasta el 31 de diciembre las actuaciones de bio-seguridad en las áreas consideradas de más riesgo, por la alta concentración de aves silvestres y la posibilidad de que entren en contacto con las domésticas.
Entre esas medidas figuran la prohibición de la cría al aire libre o la exigencia de que las aves de granja sean alimentadas en el interior de la explotación. Asimismo, los expertos de los Veinticinco prolongaron hasta el 31 de julio la prohibición de las importaciones de aves silvestres de países terceros y decidieron mantener hasta esa fecha las restricciones que se aplican a las aves transportadas por sus dueños.