La agencia de calificación de riesgo Moodys mantendrá, probablemente, sus perspectivas negativas para la mayoría de los sistemas bancarios de los mercados emergentes europeos.
En un informe divulgado ayer, los analistas de Moodys estudian las tendencias crediticias y las perspectivas para los sistemas bancarios que se prevén en doce países de la Commonwealth de los Estados Independientes (CIS), los países Bálticos y Europa del Este.
El informe concluye que, a corto plazo, Moodys probablemente mantendrá una perspectiva negativa para la mayoría de estos sistemas bancarios.
En el pasado reciente, esta agencia de calificación de riesgo ha mantenido una perspectiva negativa en todos los sistemas bancarios de las regiones que abarca en este documento.
Esto refleja el impacto adverso de la crisis financiera global y el descenso económico en la calidad de los activos los bancos, en las ganancias, o en su financiación, explica Moodys.
En este informe, la agencia de calificación de riesgo destaca que durante este año mantendrá probablemente las perspectivas negativas en los sistemas bancarios de Ucrania, Kazajistán, Hungría, Rumanía, Bulgaria así como los países Bálticos, debido a la presión negativa continuada sobre los fundamentos financieros y al entorno cambiante de muchos de esos países.
Moodys señala que en algunos de estos países se han apreciado evidencias de estabilización y apunta que las perspectivas para Polonia, Rusia, Eslovaquia y República Checa podrían cambiar de estable a negativo en la segunda parte del 2010.
Armen Dallakyan, coautora de este informe, afirma que "a la luz de las actuales incertidumbres del entorno macroeconómico, las tendencias crediticias negativas persistirán probablemente durante este año en la mayoría de los sistemas bancarios de los mercados emergentes europeos".