Economía

Mapa de cobertura boscosa facilita el mercado de CO2

El monitoreo se realizará a través de satélites, los cuales mostrarán los cambios que se den en la cobertura boscosa del territorio nacional y permitirá que las organizaciones no gubernamentales (ONG) y la sociedad prevean situaciones ante estos cambios, argumenta Vergara.


Aporte técnico
18
  • meses duró la elaboración del mapa.
22
  • funcioarios de la Anam, REDD+ Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño y la FAO participaron.
50
  • puntos de muestreo e inventario forestal y de carbono fueron utilizados en el mapa.
Beneficios
  • El mapa será público y se podrá encontrar en el Instituto Tommy Guardia, Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y en las organizaciones participantes y autoridades correspondientes.
  • La Anam realizará un proceso de extensión para llevar a la población la información proporcionada en la presentación.
  • Es importante que la población y el Gobierno tengan acceso a este material para poder tomar decisiones y prevenciones con respecto a los resultados obtenidos, según expertos.
  • El manejo de recursos forestales, ordenamiento territorial y gestión de cuencas hidrográficas serán una de las bases que constituye el proyecto del mapa.
  • También servirá para la adecuada planificación de proyectos agrícolas que se basen en capacidades agrológicas del suelo panameño.
Contenido
290
  • imágenes se utilizaron para preparar el mapa.
32
  • clases de temáticas de cobertura boscosa y uso de la tierra se verán reflejadas en el mapa realizado.
Precios

Posicionar a Panamá en el mercado mundial del carbono está cada vez más cercano a la realidad, tras la elaboración del mapa de cobertura boscosa y uso de la tierra, una herramienta que facilitará saber en qué áreas hay mayor deforestación y cómo se está utilizando el suelo en actividades agrícolas.

Este instrumento, aparte de llevar un inventario forestal del país, también permitirá “la captura de carbono” y se puede desarrollar el mercado del mineral, según afirma Silvano Vergara, administrador de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

 

Este mercado podría constituirse pronto, por lo que la Bolsa Nacional de Productos (Baisa) espera poder negociar los bonos de carbono que emita Panamá.

Más de 3 millones de dólares fueron invertidos en la elaboración del mapa que va a facilitar el análisis multitemporal para determinar la tasa de deforestación, ubicación de áreas críticas, estado del uso del territorio, y va a ser el primer mapa de cultivos, separado de la ganadería (ver infografía).

 

La tecnología utilizada muestra con detalle la situación actual de las áreas boscosas y tierras y fue preparado a partir de 290 imágenes de satélite de alta resolución tomadas en el 2012.

Vergara destaca que el mapa es el primero de la región en esta categoría por el “alto nivel de resolución con el que cuenta” y está diseñado para tener un movimiento dinámico a través del monitoreo satelital.

El proyecto fue realizado por un equipo multidisciplinario, liderado por la Anam, pero en conjunto con el Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño (CBMAP), el programa de ONU-REDD (Reducción de las Emisiones por Deforestación y Degradación de los bosques), la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

 

El monitoreo se realizará a través de satélites, los cuales mostrarán los cambios que se den en la cobertura boscosa del territorio nacional y permitirá que las organizaciones no gubernamentales (ONG) y la sociedad prevean situaciones ante estos cambios, argumenta Vergara.

El proyecto permitirá al sector agropecuario saber el tipo y las áreas en donde se desarrollan los cultivos porque “será un proceso en línea y casi en tiempo real de lo que está pasando en nuestros bosques”.

Francisco Mora, profesor de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá, aseguró que el mapa tiene “una validez de primer orden para el uso de la tierra del país y del conocimiento de la actualidad de la vegetación boscosa que cubre el suelo panameño”.

 

El profesor compara el mapa presentado con el de años atrás y le atribuye la variación a la deforestación en las zonas observadas. “Nos muestra cómo ha disminuido los bosques desde el 2002 que fue el último estudio de este tipo”.

Mucho del suelo panameño y utilizado para cultivos “sobrepasa la capacidad correspondiente” y el proyecto permitirá el cotejo del suelo utilizado con el cultivo y las modificaciones que deben hacerse en el mismo para “mantener una producción sostenible”, argumentó Mora.

En cuanto a la producción agropecuaria, expresó que, a pesar de la disminución del sector agricultor en el país, “hay una población rural muy amplia que depende de esta actividad primaria como la agricultura y la ganadería” y al brindarles a los productores esta herramienta como lo es el mapa de cobertura boscosa y uso de la tierra se dará un mejor uso al suelo.

El proyecto beneficiará a la economía del país porque disminuirá la migración de la población rural y el mantenerse en las zonas de producción y realizar esta actividad será beneficioso.

Williams Banigón Dogivana, representante de la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá (Coonapip), asegura que técnicos indígenas ayudaron a la realización del mapa. “Al encontrarse en las comarcas una gran cantidad de áreas boscosas ayudará a garantizar la protección del territorio indígena”, asegura.

Reitera que “los territorios indígenas de la comarca son un eje fundamental para garantizar la vida del pueblo panameño” y que estos territorios “no son patrimonio solo de los indígenas sino de la sociedad panameña y de la propia humanidad”.

Espera que con la elaboración y la propagación del mapa se reflejen las áreas que han estado “demandando por muchos años como las de uso, manejo de cultivo, reforestación y biosubsistencia cultural, y el Gobierno comprenda la petición de las comunidades indígenas”.

Proceso de elaboración

Se necesitaron 18 meses de trabajo para realizar el mapa, el cual pasó por un minucioso procesamiento, interpretación y clasificación de imágenes satelitales.

Incluye 32 clases de temáticas de cobertura boscosa y uso de la tierra, de los que abarca usos agrícolas, culturales, bosques, plantaciones forestales, etc.

Aparte de las imágenes satelitales se complementó la información obtenida con giras de campo “para producir una clasificación supervisada basada en objetos”.

Mora afirmó que en las imágenes que se contemplaban con mucha nubosidad, los técnicos de cada región “cotejaban con sus conocimientos del lugar los resultados obtenidos”, para que de esta manera se corrigieran manualmente.

Unos 130 especialistas participaron en los cuatro talleres regionales que se llevaron a cabo para la verificación, corrección y evaluación y ajustes finales para la presentación del mapa, al cual se puede acceder en las plataformas digitales de los organismos participantes del proyecto.


fecha edicion
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924759
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América