Algunas de las marcas consideradas como exclusivas, por sus altos precios, tuvieron que aceptar que la economía está en recesión y que una forma de sobrevivir en el competido mercado es rebajar sus precios y ampliar el número de clientes, sin reducir la calidad.
Algunas empresas, como Carulla, Cadenalco, Jeans & Jackets, entre otras, se dieron cuenta de que les va mejor bajando precios y atendiendo a todo el mundo, que consintiendo a unos pocos. El centro comercial Bima, por su lado, decidió dedicarse a los saldos.
"A los pobres les toca comprar barato y a los ricos les encanta". Eso lo dijo el presidente de Carulla, Samuel Azout, y es cierto. Sin embargo, ahora, tras varios años de bajonazo en laeconomía, habría que agregarle a la frase una cosa: a los ricos también les toca.
Y es que de la recesión, prácticamente todo es malo, pero hay un botón que muestra que la crisis tiene su lado bueno: empresas que tradicionalmente habían decidido atacar principalmente a los estratos altos, han optado en el último tiempo por reducir permanentemente precios y cambiar su clientela.
Se trata, sin duda, de una tendencia que contribuirá al logro de la meta de inflación del 8 por ciento este año y que le ha ayudado al bolsillo de los colombianos. Y también al de los empresarios.
"Nosotros hemos bajado los precios en promedio en un 5 por ciento desde julio del año pasado y nuestras ventas han aumentado entre 25 y 30 por ciento", cuenta Azout al explicar el caso de Carulla.
Tanto o más agresivo fue lo que hizo Cadenalco. La empresa paisa acabó de un tajo con el formato SuperLey, dedicado a los segmentos altos de las principales ciudades, y dejó solamente el tradicional y popular Ley. La decisión estuvo acompañada de una reducción en los precios.
Una fuente cercana al negocio piensa que "al comienzo, algunos clientes protestaron porque no encontraban el tipo de almacén al cual estaban acostumbrados, tranquilo, con poca gente, sin colas, etcétera. Pero en el segundo semestre de este año les ha ido muy bien con la estrategia.