La venta de industrias de capital panameño a inversionistas extranjeros sumó un total de 2,423 millones de dólares hasta el 2013.
Parte de esta suma la conforma la inversión extranjera directa (IED) en Panamá, que se ha incrementado en los últimos cinco años con la inversión en modernización de la capacidad productiva, la instalación de sedes de empresas multinacionales (SEM) y nuevos negocios.
En el 2014, entre enero y septiembre, Panamá logró captar 2,993 millones de dólares en capital extranjero, según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
La inversión foránea total en el país ha pasado de $1,259 millones en el año 2009 a $4,650 millones en el 2013, lo que refleja un aumento de 61% durante este periodo, de acuerdo con las cifras de la misma institución.
Al menos 20 de las principales empresas familiares panameñas han sido adquiridas por grupos de inversionistas extranjeros en la última década, confirmaron datos del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).
Entre estas marcas se encuentran negocios de bebidas lácteas como Estrella Azul y Bonlac; industrias cerveceras como Cervecería Barú Panamá y Cervecería Atlas y fábricas de productos variados como Café Durán, Pascual, entre otras.
Esta situación ha levantado diferentes opiniones entre los expertos y los consumidores que observan la evolución de las marcas.
Pros y contras
Ricardo Sotelo, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), resaltó que obviamente el tema de cambio en la industria panameña a capital extranjero tiene que ver en gran parte con la estabilidad económica que hay en el país para hacer negocios.
Indicó que esta situación hace que grandes inversionistas les hagan buenas ofertas a empresas panameñas por sus empresas.
Sotelo añadió que esto en gran parte es positivo porque abre la oportunidad de desarrollar nuevas estrategias de negocios como lo exige el mercado.
Agregó que existe una necesidad de competir en el mercado globalizado para poder lograr economías de escala, mejorar e innovar en tecnología, cambiar el esquema de negocios tradicionales y familiares por un modelo de negocio gerencial y de capital público.
Sotelo resaltó que se hace necesario que el Gobierno adopte medidas para fomentar el desarrollo del sector industrial, ya que no existe una buena estructura para un auge positivo de la misma.
Por su parte, la Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) señaló que el interés de los empresarios extranjeros en realizar inversiones en Panamá se incrementa debido a la imagen de nuestro país como centro para hacer negocios en la región.
Destaca que de igual forma, esta imagen se ha fortalecido con la inversión pública en infraestructura, por la obtención del grado de inversión y por la visión de largo plazo que presenta el país.
A diferencia de lo que muchos locales opinan, la CIAPP calificó de positivas estas transacciones, ya que aumenta la inversión extranjera directa y trae beneficios positivos a la economía del país.
Añaden que muchas de estas transacciones vienen acompañadas de inversiones adicionales para la modernización de la capacidad productiva, innovación y la generación de nuevas plazas de empleo directo e indirecto.
Sin embargo, para la economista Virginia Vergara, el hecho de que la industria panameña tenga ahora gran porcentaje de capital extranjero tiene varios matices.
El primero de ellos es el hecho de que el dueño del capital podría priorizar a los proveedores de sus países, algo que según Vergara, “ya está pasando”.
“Por ejemplo Estrella Azul, que ahora es de capital mexicano, informó a proveedores nacionales que ya no iban a hacer más negocios con ellos porque tienen otros aliados extranjeros quienes les brindan la materia prima para realizar sus productos’ expresó.