El 35 por ciento del territorio nacional poco más de 1,14 millones de kilómetros cuadrados afronta graves problemas de erosión, según un estudio publicado por el Instituto "Agustín Codazzi". La erosión afecta a cerca de 399,000 kilómetros cuadrados del territorio, según esta investigación realizada por la Subdirección de Agrología del instituto geográfico.
La ingeniera agrónoma Edna Margarita Garzón, experta del Agustín Codazzi de esa superficie, afirmó que cuatro millones de hectáreas "están severa o muy severamente erosionadas" y dos millones de hectáreas presentan una "erosión moderada", al tiempo que cinco millones de hectáreas están en proceso de desertización.
La experta, que participa en un seminario de dos días sobre el estado de los suelos del país convocado en Bogotá por el instituto, dijo que gran parte de la erosión tiene un origen hídrico.
La erosión del terreno, que Garzón definió como una de las "muchas y múltiples consecuencias" del uso inadecuado de los suelos en Colombia, repercute "en la productividad de las tierras, en la pérdida de suelos, en la pérdida de competitividad y de ventajas comparativas del agro colombiano". Este problema incrementa los costos de producción y afecta la disponibilidad y calidad del agua.
La tala de bosques, que alcanzó una media histórica de 450,000 hectáreas por año, es uno de los factores que más afecta los recursos de suelos e hídricos del país, según el estudio, ya que cuando desaparecen controles naturales como una cobertura vegetal adecuada en las partes altas y los cauces de las fuentes de agua aparecen las inundaciones, con efectos sociales y económicos de gran magnitud.
Según la investigadora, más del 50 por ciento del territorio del país ha sido "intensa o parcialmente" transformado por la actividad del hombre, y de la presión sobre los suelos no se escapan ni los parques naturales nacionales, que ocupan poco más de nueve millones de hectáreas y fueron creados para proteger la biodiversidad del país, ni los pueblos aborígenes que viven en ellos.