Tal como lo afirmara el dueño de los cines Dorado, Ricardo Maduro, lo reitera el presidente de Hoyts Corporation -décimo mayor exhibidor de cine en el mundo-, Peter Ivany, al decir que el público en Latinoamérica está redescubriendo el placer de ir al cine.
Algo similar se vive en Panamá, sin importar la gran competencia que se debate en el país entre los videos, y la televisión pagada, cada día se suman más panameños al público que concurre a una de las 76 pantallas de exhibición que operan en la actualidad.
Que si hay que invertir más en la comodidad y servicios en los cines. Imágenes, asientos reclinables para los de primera fila, con brazaos removibles para parejas que se sientan en las últimas filas y servicio de primera clase, son parte de ellas.
Poco a poco la pantalla grande busca penetrar más el interior del país, aunque el riesgo sea grande. Como ejemplo de una próxima inversión están las salas que abrirán en Santiago de Veraguas.
En Chiriquí operan más de cinco pantallas de cines.