A nivel mundial se prevé que la producción de etanol se multiplique por más de dos hasta el 2017 y alcance los 127.000 millones de litros, en comparación con los 62.000 millones de litros en 2007.
La proyección, hecha por la FAO, indica que ambas cifras incluyen el etanol producido para otros usos diferentes del combustible.
Según el organismo internacional, los precios mundiales del etanol deberían aumentar durante los primeros años del período considerado antes de disminuir hasta un nivel aproximado de 51 dólares por hectolitro, a medida que aumenta la capacidad de producción.
Como resultado del aumento de la mezcla obligatoria de combustibles para el transporte en países que pertenecen a la OCDE, se espera que el comercio internacional de etanol se incremente hasta prácticamente los 11 000 millones de litros, la mayor parte de ellos con origen en el Brasil.
No obstante, se explica que el etanol comercializado continuará representando solamente un pequeño porcentaje de la producción total.
Se asegura que Brasil y los Estados Unidos seguirán siendo los mayores productores de etanol hasta el 2017.
No obstante, se reconoce que muchos otros países están aumentando su producción rápidamente.
En los Estados Unidos se prevé que la producción se duplique durante el período de la proyección y alcance así unos 52.000 millones de litros en el 2017.
Esta cantidad corresponderá al 42% de la producción mundial.
También se estima que el uso total aumente más rápidamente que la producción y que las importaciones netas suban hasta representar el 9% aproximadamente del etanol de uso doméstico para el 2017.
Igualmente, se estima que la producción de etanol en Brasil mantenga su rápido crecimiento y alcance los 32.000 millones de litros en el año antes mencionado.
La FAO aclara que la caña de azúcar seguirá siendo la materia prima más barata para producir etanol y ello hará que el Brasil continúe siendo más competitivo.