Las importaciones de carne de Estados Unidos aún están en tres y dos, luego que la Comisión de Análisis y Riesgo, integrada por la Dirección de Cuarentena Agropecuaria y Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el Ministerio de Salud (MINSA), sometieron a una rigurosa evaluación el decreto ministerial por el cual en el mes de agosto se levantaron parcialmente las restricciones a la carne de EU.
Concepción Santos Sanjur, director de Cuarentena, señaló a El Panamá América, que para garantizar tanto el patrimonio pecuario, como la salud pública del país, solicitaron al MINSA que incluyeran otros requerimientos para que el decreto fuera cónsono con la realidad y así poder garantizar la inocuidad de los alimentos a los consumidores.
El director fue enfático al manifestar que los importadores deberán acogerse a las nuevas reglas del juego para hacer efectivas las importaciones.
En este sentido, todas las plantas estadounidenses que sugieran los importadores deberán ser inspeccionadas "in situ", como si fuera la primera vez, para alcanzar la certificación que indique que los procesos y manipulación de carne no representan riesgos. Estas disposiciones se ejecutan tras la aparición de la "vaca loca" en EU.
"Queremos prevenir un grave daño económico y por ello estamos siendo responsables en las medidas que estamos tomando", dijo Sanjur.
Sin embargo, a pesar de que EU certificó que el caso de "vaca loca" detectado en diciembre no era autóctono, los importadores desde hace 9 meses no han podido suplir de cortes finos de carne a restaurantes y hoteles en el país.