Los consumidores reactivaron sus compras con tarjetas de crédito pero se están volviendo más racionales en el uso del dinero plástico.
Cada vez es menos común que una persona tenga tres o más tarjetas de crédito en su billetera. Ahora tienen una o dos como máximo.
En el último año devolvieron 75.424 tarjetas, según cifras de Ascredibanco y en los últimos dos años se entregaron 436.998. Las causas de esta devolución son varias: ante la crisis económica y la pérdida del empleo muchas personas entregaron sus tarjetas, los bancos depuraron sus bases, y otra no menos importante son los costos por el manejo del plástico. Por una tarjeta de crédito se paga trimestralmente cuotas de administración que están en promedio en 30.000 pesos mensuales, es decir 120.000 pesos al año.
A ello se suman los intereses por compras y avances que en febrero están en 38 por ciento efectivo anual.
Mientras que en enero de 1999 estaban en circulación 2.354.420 tarjetas, dos años después están activas 1.917.422 tarjetas.
La mayor porción del mercado la sigue teniendo Visa con un 48 por ciento, aunque en los últimos años ha ganado participación Mastercard con el 39 por ciento.
El sector considera que ya se está frenando la devolución de tarjetas y que en adelante el mercado volverá a repuntar en la medida en que se consolide el proceso de reactivación económica.
Despegan las ventas aumentaron en el total de la industria en 10,4 por ciento frente a igual mes del año pasado.
La mayor reactivación se presentó en las ventas de Visa que crecieron 19 por ciento mientras que Mastercard aumentó sus ventas en 17,8 por ciento.
Sin embargo, el sector es cauteloso. "Somos moderadamente optimistas frente al proceso de reactivación y aunque la tendencia a la baja cambió no creo que volvamos a ver crecimiento en las ventas superiores al 40 por ciento, como los que se vieron entre 1994 y 1997" dijo el jefe de Investigaciones de Ascredibanco, Gustavo Leaño.
Esos fueron los años del auge del dinero plástico. En esa época era relativamente fácil obtener una tarjeta de crédito. Ahora las entidades son más cuidadosas a la hora de entregar un plástico con el fin de evitar que se incrementen las deudas en mora.