Esta afirmación guarda relación con las recientes declaraciones de la Asociación de Productores Procesadores y Exportadores del Mar (APPEXMAR), cuando señalaron que en muchas ocasiones con anuencia del gobierno existe poca vigilancia en las costas de isla Coiba, lo que genera una pesca indiscriminada por parte de embarcaciones extranjeras “que usan nuestros recursos naturales sin dejar nada en el país”.
La Subdirección de Recursos Marinos de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), aseguró en este sentido, que “ninguna embarcación con bandera extranjera puede pescar dentro de aguas juridiccionales panameñas”.
El subdirector general de la Dirección de Recursos Marinos, Carlos Toruño, explicó que lo que ocurre es que, Panamá al contar con una gran convergencia de buques, con la flota más grande de abanderamiento de naves “tenemos entonces que aceptar a la vez barcos pesqueros”.
“Ellos piden que Panamá los abandere y que les dé licencia para pesca internacional”, señaló el alto funcionario a El Panamá América.
De ser un barco abanderado y con objetivos de pesca industrial, deben cumplir con ciertos requisitos de carácter nacional e internacional para posteriormente accesar a una licencia de pesca panameña.
“Al ser pesquero y venir de otro país con una licencia, ya con un registro de buque, entonces el otro país tiene que dar su anuencia para que nosotros los abanderemos”, detalló Toruño.
Una fuente oficial de la AMP reveló que, según el registro panameño, existen unas 221 naves dedicadas a la pesca, de las cuales, sólo unas 85 tienen licencia para pescar.
No obstante, Toriño no reveló la cantidad de buques extranjeros con licencias de pesca, ni tampoco la nacionalidad de su propietarios, recalcando que existe un bajo porcentaje para los abanderamiento de barcos pesqueros.
En tanto, el funcionario mencionó que las embarcaciones al alcanzar su abanderamiento, reciben al transitar por el Canal de Panamá, ciertas canongías que se les ofrece como buques panameños. La mayoría de los recurso pesqueros en Panamá, se presentan relativamente cerca de las costas. En este sentido, “todos los barcos bolicheros, pescan cerca y no lejos de la costa”.
Mientras, que está prohibida la pesca para barcos industriales antes de las tres millas desde la costa, explicó el subdirector general de recursos marinos de la AMP.
Sin embargo, recalcó que después de esa distancia, la profundidad del mar aumenta, ocasionado que no se puedan encontrar los tipos de peces que realmente se requieren.
Añadió en este sentido, que se han predispuesto áreas prohibidas para la pesca industrial.
Los barcos bolicheros, artesanales y camaroneros, pescan “muy cerca de la costa”; mientras que los decicados a la pesca de especias como el pargo y el mero se aleja más afuera de la costa. Actualmente, la AMP otorga varios tipos de licencias para la pesca, que están definidas de acuerdo con las actividades que se vayan a realizar en Panamá.
Dentro de las licencias nacionales, están las destinadas a la pesca ribereña o artesanal de subsistencia y para botes no mayores de las 10 toneladas de registro bruto de peso.
Mientras que las otras licencias nacionales otorgadas por la autoridad marítima son para embarcaciones industriales. Esta pesca tiene el comercio como destino final, y se produce en barcos de 10 toneladas de registro bruto en adelante.
Estos barcos industriales, se dedican a la pesca de anchovetas, camarones, calamares, cangrejos, pargo, mero, tiburón, dorado, atún y langostas.
Otras licencias de pesca otorgadas a industriales, son los barcos que pescan con palangres, que es un arte de pescar que utiliza anzuelos largos y que tiene la capacidad de lanzar en cada faena de peca entre 500 a 1,000.
Otros embarcaciones industriales se dedican a la pesca de peces como el urel y la cojinua.
Mientras que para las embarcaciones internacionales que desean adquirir una licencia, se les cobra un promedio de B/.20.00 por tonelada.