Panamá no tiene una industria productora y procesadora de pavo, por lo cual todo el consumo nacional de este producto es importado en su mayoría de los Estados Unidos.
Actualmente la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (AUPSA) es la encargada de realizar los trámites para que el pavo que se importe para las fiestas de fin de año provenga de plantas que estén adecuadamente certificadas. Las autoridades panameñas tienen que ser muy exigentes con los productos avícolas, a raíz de la advertencia mundial por de gripe aviar.
De acuerdo con el Decreto de Ley No.11 del 22 de febrero de 2006, para importar carne fresca de pavo, el país de origen debe haberse declarado libre de Newcastle e influenza aviar ante la Organización Mundial de Sanidad Animal.