La cadena de restaurantes McDonalds inició ayer en el Reino Unido una campaña para cambiar la definición peyorativa del término "McJob" en el diccionario Oxford.
La compañía, que asegura en un comunicado contar con apoyos del sector empresarial y de la educación, pone hoy en sus restaurantes un libro de firmas para que sus clientes exijan ese cambio.
El próximo otoño la compañía entregará a la Oxford University Press, editora del famoso diccionario, la petición con todas las firmas recogidas en sus restaurantes o enviadas a la web Changethedefinition.com (cambiar la definición) o por medio de mensajes de móvil.
La versión monoling e del diccionario británico recoge el término "McJob" desde marzo del 2001 y lo define como "un trabajo mal pagado, carente de estímulos y con pocas perspectivas de futuro".
Según el vicepresidente de McDonalds en el Reino Unido, David Fairhurst, esta definición debería cambiar y calificar el trabajo como "estimulante y gratificante, que ofrece serias oportunidades para progresar profesionalmente y proporciona habilidades para toda la vida".
Fuentes de Oxford University Press dijeron a Efe que el diccionario "sigue los cambios que se dan en la lengua" y los refleja en sus definiciones de acuerdo con las pruebas que va encontrando.
Para el directivo de McDonalds, la definición actual "está desfasada, carece de tacto y es insultante" para sus 67.000 empleados en el Reino Unido.
Justifica su opinión afirmando que McDonalds ha entrado en las últimas listas de los mejores lugares de trabajo del diario "Financial Times" y de los mejores empleadores del 2007 de "The Guardian".