El sindicato de mecánicos de Argentina comenzó ayer una huelga por tiempo indefinido en la planta de General Motors en rechazo a una oleada de despidos de la compañía automovilística estadounidense.
La huelga fue convocada al vencer la "conciliación obligatoria" dictada por las autoridades laborales para que las partes negocien una solución al conflicto y en momentos en que las multinacionales de automoción instaladas en el país han suspendido o dado vacaciones anticipadas a sus trabajadores a raíz de la caída de las ventas.