El ex mandatario argentino Carlos Menem (1989-1999), que hace un año estaba preso por contrabando de armas y actualmente es investigado por una cuenta no declarada en Suiza, busca renacer de las cenizas con un nuevo mandato, pero el presidente Eduardo Duhalde se interpone en su camino en una nueva escalada de su encarnizada enemistad.
"El peronismo está metido de cabeza en un combate a vivir o morir por el poder entre sus propias facciones. Los mariscales de esa guerra son los mismos que batallaron con fracasos y victorias durante una década: Eduardo Duhalde y Carlos Menem", constató el analista Joaquín Morales Solá en el diario La Nación del domingo.
Con ese telón de fondo, el gobernante peronismo se apresta a vivir una semana de definición, al borde de la fractura que podría poner en riesgo el mismísimo proceso electoral porque, como dice el diario Clarín, "los conflictos peronistas terminan invadiendo y afectando cada espacio de la institucionalidad".
El cronograma electoral de cara a las presidenciales del 30 de marzo de 2003 viene sufriendo distintos contratiempos por fallos contra las primarias abiertas y simultáneas, y a raíz de causas que se tramitan en la justicia electoral por pedidos de inconstitucionalidad de la convocatoria.
El lunes Menem reunirá el Consejo Nacional del Partido Justicialista (PJ, peronismo), que preside y controla, para ratificar la convocatoria a internas partidarias el 15 de diciembre, fecha que, dijo, "está avalada por los fallos" judiciales.
El martes, el sector duhaldista hará lo propio con el Congreso Nacional del justicialismo, en su propósito de desconocer el llamado a primarias y remover la Junta Electoral de hegemonía menemista. Pero "la crisis peronista no podrá hallar ninguna solución en la Justicia porque es de genuina raíz política", aseguró el editorialista de Clarín Eduardo van der Kooy.
222 Menem que estuvo preso por contrabando, actualmente es investigado por una cuenta no declarada en Suiza.
"Puede alguien creer, en verdad, que la diferencia imposible de zanjar entre los caudillos peronistas radique en la conformación de la Junta Electoral o en los plazos de votación para la interna partidaria?", se interrogó Van der Kooy.
Y contestó: "Se trata de una bambalina que esconde la auténtica realidad: la pelea despiadada tiene que ver con el poder, que cada uno concibe excluyendo al otro". "La aspiración de Duhalde de trabar el regreso de Menem encuentra siempre el mismo impedimento: no tiene un candidato para contraofertar", entiende a su vez Morales Solá.
A cinco meses de la fecha prevista para los comicios, una encuesta de Ipsos-Mora y Araujo que publica el domingo La Nación ubica a Menem por primera vez segundo con 15.8%, detrás de otro postulante del PJ, Adolfo Rodríguez Saá, efímero presidente a fines de diciembre (18.3%). Ante la pregunta de quién será elegido presidente en marzo, un 41% de los consultados contestó Carlos Menem, seguido por No sabe/No contesta (28%) y Rodríguez Saá (18%).
De todos modos, otro sondeo, de la Consultora Equis que publicó Página/12 el domingo, colocó a Menem con un 78.5% de imagen negativa, superando por poco a Duhalde (74.5%), desprestigio que se suma a las acusaciones de corrupción y a las causas judiciales en contra del ex presidente.
La abierta puja entre dos pesos pesados de la política argentina crece día a día pese a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto como condición para socorrer a la empobrecida nación sudamericana que haya consenso político y un normal proceso electoral.
El lunes, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, inciará en Washington una nueva ronda de negociaciones con el Fondo, previa a un viaje que haría el miércoles el ministro de Economía, Roberto Lavagna. "Si el FMI no tiene certezas sobre el calendario electoral, qué negociaría con este gobierno y qué dejaría para tratar con el próximo?", deja flotando la duda en La Nación Joaquín Morales Solá.