Habida cuenta de que la recaudación fiscal cayó hasta un mínimo en cinco meses, Argentina depende más de los préstamos intergubernamentales, en tanto los segundos costos de endeudamiento más altos entre los países en desarrollo les impiden recurrir a los mercados de bonos externos.
La recaudación, que representa un 90% del gasto de Argentina, cayó hasta 71,800 millones de pesos ($12,400 millones) en septiembre, el nivel más bajo desde abril.
Desde 2010, Argentina ha aumentado un 50% el endeudamiento con instituciones estatales, como el banco central y la agencia de pensiones, drenando a la vez las reservas hasta un máximo en un decenio para pagar deuda.